lechuga, tomate y paranoia
Hoy por la mañana viajaba en el colectivo -en la fila de los asientos dobles, el último de todos- escuchando 505, y después el aleatorio pasó a The Bakery. Casi se me cae una lágrima y el colectivo estaba tan lleno y tan vacío. La miseria a veces provoca esa sensación.
Lleno de miseria, todo, tanto que el olor salía por las ventanillas y contaminaba.
"Al resentimiento hay que sacárselo de los bolsillos" me habían dicho unos minutos antes, ¿¿y por qué nadie lo hace??
¿Por qué el (d)olor? ¿Por qué la chica que estaba sentada a mi lado no se daba cuenta de nada?
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